Harta de no poder comer otra cosa que no sean caldos porque mi querida amigdalitis pultácea se acabó convirtiendo en una inflamación severa de garganta, canales auditivos y lengua que no me permiten tomar otra cosa que no sea agua caliente, calditos y leche. Ayer en urgencias me dieron cortisona, tengo tratamiento para unos días, espero que empiece a hacer efecto, se me hace largo tener hambre y ver que no puedo apenas comer.

Además hoy era la comida de empresa, a la que no puedo asistir porque me he quedado en casa para ver si me recupero del todo. Pero me hacía tantísima ilusión esa comida! y no porque pagara el jefe, sino porque íbamos a comer a un sitio que me trae buenos recuerdos y creo que ya era más bien un reto personal el de volver ahí pero con diferente compañía y por encima de todo poder sonreír sin decaer ni un momento.

La carta a los reyes magos siempre la he asociado a cosas materiales, y para qué engañaros no quiero nada y si necesito algo ya lo compraré ahorrando de mi sueldazo (léase con ironía)vaya que ya me esforzaré para tenerlo, como siempre he hecho. Pero, Queridos Reyes Magos, ya que estamos y sois mágicos os voy a pedir una sola cosa: volver a sonreír y ser feliz que me lo merezco! Venga, os lo pondré fácil: pondré de mi parte, pero me echaréis una mano, no? Lo digo por eso de que sois mágicos y tal…

Advertisement